En el automovilismo, pocas historias son tan inspiradoras como la de Bartosz OstalowskiComo el único piloto de carreras profesional del mundo que maneja con el pie, ha redefinido lo que es posible al volante. Tras un trágico accidente que le costó ambos brazos, Bartosz no solo sobrevivió, sino que regresó más fuerte, obteniendo una licencia de carreras de la FIA y compitiendo junto a pilotos sin discapacidad en campeonatos de drifting por toda Europa.
Sus logros son elocuentes: desde establecer un récord mundial Guinness por el derrape más rápido conducido con un pie, alcanzando los 231.66 km/h, hasta compartir pista con leyendas del automovilismo como Ken Block y aceptar los retos del piloto de Fórmula 1 Nico Hülkenberg. Su aparición en "The Grand Tour" con Richard Hammond dio a conocer sus notables logros a una audiencia global.
Pero hay otra faceta de Ostalowski que muchos desconocen: su pasión por el trading. Como embajador de la marca Match-Trader, aporta una perspectiva única sobre la intersección entre el automovilismo y el trading, ofreciendo perspectivas que desafían el pensamiento convencional sobre ambos campos.
Como corredor profesional y entusiasta del trading, te mueves en dos mundos. ¿Qué te atrajo a estas disciplinas aparentemente tan distintas?
El drifting te da una libertad indescriptible. Cuando se cierran las puertas, pongo el pie en el volante: solo somos yo, la pista y el coche. Lo fascinante es su precisión, igual que el trading. Necesitas mantener un control perfecto mientras te mantienes en el límite entre el derrape y el agarre. El trading tiene la misma ventaja, ya que requiere una precisión absoluta al trabajar con elementos impredecibles. Fue ese equilibrio lo que me atrajo a ambos mundos.
¿Puedes explicar qué sucede durante una carrera de derrape competitiva?
Una carrera típica dura aproximadamente un minuto, a veces cincuenta segundos, a veces noventa. Es un deporte que se basa en un solo error: incluso una fracción de segundo puede significar un trompo o que los jueces no te den ningún punto. Durante una carrera de persecución, a veces tienes hasta 200 milisegundos para reaccionar a lo que hace el piloto que tienes delante. El intercambio de golpes es exactamente igual: un momento inesperado puede cambiar por completo tu estrategia.
¿Cómo te preparas para las competiciones de drifting?
Recorro toda la pista con antelación, analizando cada detalle: dónde están las zonas, la textura del asfalto, las posibles variaciones de agarre. Es similar al análisis de mercado. Es necesario comprender todas las variables y preparar un plan de juego sólido. También estudiamos vídeos de competiciones anteriores, al igual que los traders estudian la historia del mercado. Cuanto más investigues, mejores serán tus decisiones.

Tanto las carreras como el comercio tienen momentos intensos. ¿Cómo gestionas la presión cuando llega?
En la deriva, lo llamamos "visión de túnel". Tu cerebro filtra prácticamente todo. No ves a la multitud, no oyes el ruido; estás completamente concentrado en la pista. Creo que los traders exitosos desarrollan algo similar. Aprenden a bloquear las distracciones del mercado y a mantenerse enfocados en sus objetivos predefinidos, especialmente durante períodos volátiles. Se trata de mantener la calma cuando todos los demás pierden la cabeza.
¿Cuál es tu opinión sobre el instinto frente a la previsión? ¿Gana uno en la deriva o en el trading?
A menudo no hay tiempo para analizar; hay que decidir aquí y ahora, y solo más tarde se sabrá si fue la decisión correcta. En el trading, sobre todo cuando el mercado se mueve repentinamente y todos entran en pánico, a veces simplemente hay que actuar. No siempre se puede esperar a inspeccionar cada detalle. Esto significa que, una vez más, existe una gran similitud entre ambas disciplinas, con el instinto como nexo de unión entre ellas.
¿Y cómo se aborda la gestión de riesgos?
Al derrapar, necesitas saber exactamente dónde están tus límites: si te esfuerzas demasiado, te estrellarás; si juegas a lo seguro, perderás. Esto refleja perfectamente el trading. Los mejores traders, al igual que los mejores derrapadores, no son necesariamente los más agresivos. Son los que entienden la gestión de riesgos. Creo que se trata de encontrar ese equilibrio entre asumir los riesgos necesarios y mantener el control.
En tu opinión, ¿qué es más importante: el talento natural o la formación?
Entrenamiento, sin duda. Por experiencia, sé que alguien que entrena constantemente puede superar al talento puro. Además, en el trading, la experiencia es fundamental. Es necesario reconocer los trucos y patrones del mercado, algo que solo se consigue con la práctica. Claro que también se necesitan ciertas cualidades: ser decidido y estar concentrado en el objetivo, ya seas un trader a la deriva o un simple trader.
¿Cómo afrontar los errores y las pérdidas?
En la deriva, como en el trading, los errores pueden ser definitivos. Quedas fuera de la competición sin posibilidad de volver. La cuestión es que no puedes dejar que esas derrotas te afecten. Aprende de ellas, pero no les des el poder de quebrarte. Los buenos a la deriva nunca se rinden, nunca dejan de luchar, y los buenos traders tampoco. Simplemente siguen adelante, pase lo que pase.
Dicen que los comerciantes y deportistas exitosos suelen superar diversas limitaciones. ¿Te ha pasado lo mismo?
Por supuesto. Uso los pies para controlar el coche. Al principio parecía un problema, pero me enseñó algo importante: siempre hay una manera de adaptarse y destacar si tienes la determinación suficiente. Creo que los traders se enfrentan a situaciones similares. Quizás no puedan estar mirando gráficos todo el día o tengan poco capital para empezar. Pero no se trata de qué te limita; se trata de encontrar tu propio camino para tener éxito dentro de esos parámetros. Al mercado, como al automovilismo, no le importan tus circunstancias. Lo único que importa son tus resultados. Y siempre hay una manera de encontrar tu ventaja si piensas con originalidad y no te rindes.
¿Y qué fue lo que le atrajo inicialmente del trading?
Empecé con la bolsa, comprando y vendiendo acciones, pero luego descubrí otros activos como metales preciosos y pares de divisas. El trading me dio un mayor control y una ejecución más rápida. Aún tengo mucho que aprender, pero lo que me atrae es cómo el trading, especialmente el day trading, se siente como un verdadero deporte. Hay que estar súper concentrado, estar al tanto de todo y reaccionar ante las noticias. Es como una carrera: quién procesa la información más rápido, quién toma la decisión correcta antes. Como vengo del drifting, ese aspecto competitivo es precisamente lo que me atrae.
¿Qué les dirías a los traders que recién comienzan su viaje?
Veo gente intentando copiar por completo lo que hace otra persona. Al igual que en el drifting, necesitas encontrar lo que te funciona, lo que se adapta a tu estilo y cuánto riesgo puedes asumir. Sí, observa lo que hacen los profesionales, pero al final, confía en tu instinto. Y lo más importante, empieza poco a poco. En el drifting, no empezamos con un coche de 600 caballos, y en el trading, no deberías gastarte todos los ahorros de tu vida en tus primeras operaciones. Ve progresando poco a poco, aprende de cada experiencia y mantén la disciplina.
Tu rol como Embajador de Marca de Match-Trader parece combinar a la perfección tus dos pasiones. ¿Cómo surgió esta colaboración?
En cuanto Match-Trader me contactó, todo encajó. El drifting y el trading son mucho más parecidos de lo que la gente cree. Enseguida comprendí cómo mi experiencia en el automovilismo, donde las decisiones en tiempo real son cruciales, podría ayudar a otros a comprender mejor el trading.
También me apasiona aprender más sobre trading, así que ser embajador me permite crecer con la comunidad en lugar de solo hablar con ellos. Además, trabajar con Match-Trader me ha abierto las puertas a proyectos realmente alucinantes que combinan de forma natural mis mundos.
¿Listo para experimentar la fusión entre drifting y trading? Dale al play y ve a Bartosz Ostalowski en acción con Match‑Trader.




